Comunidades Slow en Cuba: avanzando hacia una alimentación sostenible.

por | 1 julio, 2019

Entre finales de septiembre e inicios de octubre del 2017, se celebró el VII Congreso Internacional de Slow Food en Chengdu, China, con la presencia de 400 delegados, de unos 90 países. Numerosas fueron las reflexiones e iniciativas para enfrentar las consecuencias derivadas del actual modelo de producción de alimentos, caracterizado por la industrialización de la agricultura de sesgo transnacional, la privatización de los recursos naturales y la tendencia creciente a la desaparición de la agricultura familiar o de los pequeños productores, sostén de la biodiversidad y antídoto a los efectos negativos del cambio climático. En este contexto surge  como tema prioritario la idea de la creación de comunidades, encaminadas a defender los  alimentos locales, definir programas y temas de vínculo con Slow Food Internacional, facilitar la descentralización de las decisiones y apoyar en el trabajo en red a los agricultores.

Foto: Movimiento de Alimentación Sostenible

El avance hacia una alimentación sostenible, -pilar de la soberanía alimentaria-, es un desafío global y un eje que articula agendas de acciones responsables en diferentes niveles sociales, políticos, económicos y culturales, tanto del ámbito público como privado. Por estas razones y otras más, es una noticia fabulosa la creación en Cuba de seis Comunidades Slow, las que se definen como: Baracoa, defendiendo tradiciones, (Guantánamo); Plassiga, finca La China, (La Habana); Huertos CREE, finca La Antonia, (La Habana); Finca Vista Hermosa: de la Granja a la Mesa, (La Habana); Finca del Medio: vida familiar, (Sancti Spíritus); y Conservación de Frutas del Caney, (Santiago de Cuba).

Foto: Ariel Cecilio Lemus

A través de estas Comunidades se defiende la alimentación buena, limpia y justa, que favorece a la salud humana y la del planeta. Todas ellas forman parte del Movimiento de Alimentación Sostenible que realiza actividades educativas y de promoción para el desarrollo de una filosofía de la producción de alimentos sanos y limpios, el desarrollo de la agroecología en Cuba, el uso de las fuentes de energía renovables, la defensa de la biodiversidad y el medio ambiente; así como el enfrentamiento a los efectos del cambio climático desde la centralidad de los alimentos. Estas son las primeras Comunidades surgidas en los dos últimos años, (2018-19), pero este es tan solo el inicio de un Movimiento que se fortalece en la medida que se le sumen todas y todos los que desde sus saberes, quieran y puedan aportar por una alimentación sostenible en Cuba.

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Acerca de Nélida Pérez Hernández

He trabajdo durante 30 años como profesora e investigadora. Primero en la Universidad de la Habana impartiendo Economía Política y después Relaciones Económicas Internacionales en el CIEI. En 1997 pasé a trabajar en el Ministerio de Cultura en temas relacionados con la gestión cultural y en 1999 paso a trabajar al ISA, primero en extensión universitaria y a los dos años como profesora del Departamento de Estudios Cubanos, impartiendo la disciplina en el área de cultura económica. Tengo más cursos de posgrados que años de vida, -y ya son bastantes-, un Diplomado en Recuperción Integral de Centros Históricos( en la Oficinadel Historiador de La Habana), y una Maestría en Desarrollo Cultural, en el ISA, defendida con el tema de la Procuración de Fondos en la Cultura, en Cuba.