Decretada la cocina cubana como patrimonio inmaterial a nivel mundial

por | 4 abril, 2017

“Esta cocina ha mantenido sus tradiciones a lo largo de los años y es muy apreciada en nuestros eventos a nivel internacional, ya que al tener la influencia de diferentes culturas, esto le da un toque de distinción único en su sabor”, leyó Claudio Ferrer en el decreto mediante el cual la Asociación Mundial de Chefs (World Chefs Association; WCA) propone a la cocina cubana como patrimonio inmaterial a nivel mundial.

El importante acontecimiento tuvo lugar el pasado domingo 2 de abril, en reunión de la WCA con la Federación de Asociaciones Culinarias de la República de Cuba (FACRC), en el restaurante-escuela Artechef. La antes denominada World Association of Chefs Societies (WACS), estuvo liderada por el chef Claudio Ferrer, Director Continental de las Américas e Islas del Caribe y la secretaria general, chef Cornelia Volino. Por la parte cubana presidió el encuentro el chef Eddy Fernández Monte, presidente de la FACRC y miembro de honor de la WACS.

“No solo estoy distinguiendo el sabor, también la calidad de la cocina cubana”, señaló Claudio, quien además refirió que “cada día la cocina cubana avanza hacia etapas más científicas y técnicas, basada en la necesidad cada vez más creciente de la alimentación social dietéticamente balanceada”. Fueron los anteriores solo algunos de los argumentos plasmados en el decreto de dos cuartillas que propone a la cocina cubana como patrimonio y que fue firmado en la cita. “Felicito a la Federación Culinaria Cubana por el trabajo desarrollado y por la promoción de la cocina cubana por el mundo y actualmente por la gran diversidad de títulos de libros de cocina cubana, los cuales son muy demandados no solo en Cuba, sino en el extranjero”, así concluye el decreto.

Ambas instituciones, con más de 40 años de vínculos de trabajo perseguían la toma de acuerdos para apoyar a través de la WCA el desarrollo gastronómico de Cuba, lo que se cumplió exitosamente. Como parte del diagnóstico del estado actual de nuestra culinaria, Eddy Fernández hizo importantes y acertadas declaraciones. “El turismo en nuestro país está creciendo más rápido que la infraestructura para afrontarlo”, así señaló e hizo énfasis en la necesidad de chefs y de capacitación gastronómica. Comentó la importancia que reviste para los elaboradores de alimentos cursar escuelas gastronómicas, para que manejen conceptos imprescindibles como la inocuidad alimentaria.

Fernández se refirió al anhelo de que podamos contar con al menos una carrera universitaria en el área de la gastronomía, tan presentes en el mundo pero ausentes en la isla. En tal sentido World Chefs Association se pronunció hacia el otorgamiento de becas para la superación del personal del sector gastronómico cubano. Eddy además reconoció la necesidad de sensibilizar al pueblo a alimentarse mejor, pues se revierte en calidad de vida. Destacó la importancia de consultar bibliografía actualizada. Por otro lado, expresó que la FACRC trabaja fuertemente en el rescate de tradiciones y en lograr mayor presencia de la cocina cubana en hoteles, que ha disminuido.

Por la WCA, Cornelia trajo saludos del presidente para Cuba y habló del orgullo que siente la organización hacia el fallecido chef Smith, hacia la FACRC y su actual presidente. La chef resaltó la importancia de “entrenar a los entrenadores”. Informó sobre el programa de certificación de chefs que se pondrá a disposición de Cuba. Declaró el propósito y compromiso de la organización mundial de realzar la comida cubana, a través de su participación en competiciones internacionales.

Casi al finalizar el encuentro se entregó el reconocimiento por parte de la FACRC a Claudio Ferrer y Cornelia Volino, como Miembros de Honor, mientras que a Christopher Koetke se le distinguió con el Mérito Culinario. Fue aún más emotiva la propuesta del presidente de la FACRC para que se valorara el nombramiento de Claudio Ferrer como miembro de honor de la WCA, propuesta que Cornelia elevará y que logró conmover a Claudio, según mi observación.

El encuentro tuvo un reducido grupo de participantes, entre los que se encontraron otros directivos de la WCS, de la FACRC, la Asociación de Cantineros de Cuba, periodistas, una representación del sector turístico, así como de especialistas, profesores de la rama y chefs, la revista Excelencias Gourmet y el proyecto de arte y crítica culinarios Cubapaladar.