Sabor y tradición en la cocina cubana

por | 11 enero, 2018

El primer viernes de cada mes en el espacio Hurón Azul de la UNEAC (17 y H, Vedado) a las 4:00 pm sesiona la tertulia “Sabor y tradición en la cocina cubana”, por iniciativa del periodista Ciro Bianchi Ross y la escritora Silvia Mayra Gómez Fariñas. El pasado 5 de enero el tema central fue conducido por Madelaine Vázquez Gálvez: cenas en la literatura cubana. Mientras que como invitada de honor asistió la profesora Valentina Fernández, ganadora de varios concursos en la Jornada del Adulto Mayor, celebrados en el Museo Colonial. Por su parte algunos miembros de la Federación de Asociaciones Culinaria de la República de Cuba (FACRC), encabezados por su presidente chef Eddy Fernández Monte, también asistieron y apoyaron la actividad con varias preparaciones culinarias para degustar: frituritas de malanga, frituras de yuca, bolitas de carne, arroz amarillo, cascos de guayaba….Sin embargo aún falta divulgar mucho más este excelente espacio cultural, pues aunque es totalmente abierto al público, aún se pueden sumar más amantes a la gastronomía cubana.

La profesora Valentina Fernández destacó la importancia del estudio de los diarios de campañas de nuestros patriotas, para entender algunos de los hábitos alimenticios y costumbres culinarias de las diferentes épocas en Cuba, así como su influencia en la conformación de nuestra cocina cubana. Entre ellos se refirió al Diario de Campaña de José Martí (de Cabo Haitiano a Dos Ríos), donde hace referencia a salchichones, licor de pomarrosa….y al pan patato. Sobre la elaboración de este último nuestro apóstol señaló: “rallaban el bonito crudo, lo mezclaban con calabaza, o yuca, u otra vianda, o coco rallado;–y luego le echaban miel de abejas, o azúcar, y manteca. Lo cocinaban en cacerolas de manteca rodeados de calor.– Servía para cuatro o seis días.–Así aprovechaban el boniato malo”.  Pero esta “tertulia” es mucho más que una “tertulia” y los presentes no nos quedamos solo con la idea de lo que pudiera ser el pan patato, pues degustamos la exquisita preparación de manos de Valentina.

Por su parte Madelaine hizo un excelente recuento cronológico de la presencia de la culinaria en nuestra literatura, partiendo por Espejo de paciencia donde como expresara aparece el primer convite gastronómico”. Fueron mencionados autores como Cirilo Villaverde, quien en Cecilia Valdés describe algunas cenas de la época. También se citaron fragmentos de obras de otros autores como Nicolás Guillén, quien reflejó magistralmente nuestras tradiciones culinarias. Mientras que del Pan dormido, de José Soler Puig, Madelaine citó el siguiente texto que nos hizo a todos la boca agua: “En cada puesto había un plato llano de una ensalada de tomate, berro y lechuga; un plato hondo de frijoles colorados y un plato llano con la carne mechada y otro plato llano con el arroz y los plátanos maduros fritos. Y olía a sabroso, que a Remedios le gustaban los frijoles con un buen sofrito de ajo y cebolla y tomillo y perejil y culantro y el mechado de la carne con mucho condimento. Remedios reconocía que en cuestiones de comida ella y Felipe tenían los mismos gustos”.

Sin dudas “la cocina cubana no está en los hoteles 5 estrellas, está en las casas cubanas, en cada casa hay un patrimonio”, como expresara en el encuentro el chef Eddy Fernández Monte. Que grandes pensadores, intelectuales y escritores cubanos se inspiren en la cocina cubana para incorporarla a sus obras es otro de los elementos que realzan su valor como indiscutible patrimonio de nuestra nación, reconocimiento nacional en el que está enfrascado la FACRC. Actualmente se cuenta para ello con más de 50 avales internacionales y más de 300 testimonios personales.

Invitamos a todos nuestros lectores amantes de la gastronomía cubana a sumarse a esta la tertulia en la UNEAC el primer viernes de cada mes. ¡Están todos invitados a aprender, compartir sus experiencias, debatir y degustar ricas preparaciones culinarias a favor del sabor y tradición en la cocina cubana!

Ania Despaigne
Es Ingeniera Industrial, graduada del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría. Su carrera ha desarrollado sus conocimientos en los siguientes perfiles: logística y gestión de la producción, dirección, calidad, matemática aplicada, informática empresarial y gestión de los recursos humanos. Es miembro del Proyecto Comunitario Espiral, donde sus principales motivaciones son ayudar a la sociedad y poner en práctica el desarrollo sustentable. Ania se ha especializado como crítica culinaria desde hace tiempo y una de sus pasiones es escribir.