Se buscan camareras…

por | 13 septiembre, 2016

La tendencia a la discriminación por concepto de género, edad y apariencia física (¿los feos no cuentan?) en la gastronomía cubana cobra dimensiones cada vez más preocupantes. De comportamientos semejantes dan fe clasificados como los que a continuación transcribimos:

  1. Se oferta empleo; nuevo bar-restaurante–cafetería: dos cajeros que sepan trabajar con cajas electrónicas. Tres meseros menores de 28 años, buena presencia física y experiencia en el trabajo. Tres meseras menores de 28 años, buena presencia física y experiencia en el trabajo. Un cheft de cocina, un ayudante de cocina, dos especialistas de lunch, dos cantineros de experiencia, un auxiliar de limpieza, con buena presencia física. Restaurante Planeta OyuObba o Planeta de los Ojos Bellos.
  1. Cafetería Café Ballerina: Los empleos que se solicitan son los siguientes: dependientes: debe ser mujer, rigurosamente de 18 a 25 años de edad, de hermosa apariencia, buen porte y aspecto. […]. Cocineros: edad comprendida entre los 20 y 35 años, de buen porte y aspecto.
Camarera

Camarera

El primer ejemplo es bastante elocuente por sí mismo. Solo nos interesa acotar que al parecer para los contratantes las mujeres no califican como cajeras, chefs o cantineras. En el segundo podemos pensar ―en el mejor de los casos― que el concepto del lugar se plantee lograr que el personal parezca salido de una bella representación de El Lago de los Cisnes, mas… ¡cuántas exigencias!, hasta los cocineros (que generalmente no suelen ser vistos por los comensales) deben ser bien jóvenes y bonitos. ¡Y cuánto rigor en edad y apariencia para las muchachas!

Pero tenemos más. En reciente llamada telefónica al bar-restaurante La Mulata nos negaron rotundamente la posibilidad de trabajo para una mujer. «Solo hombres», fue la única respuesta. Por lo menos en Mimosa argumentaron (con razones no muy convincentes para nuestro equipo) que el motivo de la restricción se debía a una estrategia del lugar, pues en las paladares de los alrededores trabajaban muchas mujeres. No comments.

El resultado de nuestras llamadas a treinta paladares de La Habana arrojó también que en Hecho en Casa están abiertas las posibilidades para personas de cincuenta años. Para ellos lo que cuenta es demostrar capacidad de trabajo y talento. También en restaurantes como El Carmelo, Emperador, Bom Apetite y El Palio mantienen un balance adecuado en la composición entre hombres y mujeres y en algunos casos el número de féminas supera al de los representantes masculinos. Bien por estos colectivos de trabajo.

¿Quién dice que una mujer de treinta o cuarenta años no puede cumplir debidamente con estas funciones? ¿Qué se intenta complacer con los «requisitos» exigidos? Más que recrear el sentido del paladar con una excelente propuesta culinaria, parece que se intenta atraer al cliente por la belleza y juventud de una camarera y (ojo) de un camarero. Y si le añadimos el no preferir en ocasiones a mujeres negras o mestizas, la discriminación se torna de doble racero e inaceptable. En próximas ediciones volveremos sobre este tema. Usted puede enriquecer nuestro trabajo con sus vivencias y opiniones. Escríbanos.


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Acerca de Mayda Arguelles

Mayda es licenciada en Filología en la especialidad de Literatura Cubana. También estudió Inglés en la Lincoln hace ya un tiempo. Durante más de treinta años se ha dedicado a editar libros de casi todas las temáticas en la Editorial José Martí. Ha colaborado con la Editorial Félix Varela de la Universidad de La Habana y fungió como correctora durante un breve período en el periódico Trabajadores. Ahora se adentra con entusiasmo en el aromático mundo de la culinaria trabajando como editora en Cuba Paladar. Su pasión son los libros en toda la gama de géneros posibles. Escribe poesía y textos humorísticos impublicables, según ella, pero que la ayudan mucho a soñar y reír en solitario y entrenan su sentido del humor y capacidad para la comunicación.